Servicio

MI MUNDO ES UN LUGAR DONDE LA GENTE ENCUENTRA ESPERANZA

Al describir un momento crucial en la vida de Jesús con sus discípulos, la Biblia dice que Jesús “los amó hasta el fin” (Juan 13:1).

En el centro mismo de cada búsqueda es el sentido de que la vida humana, no importa cuán frágil o pasajera, es de gran valor y este valor es apreciado cuando la vida propia llega a ser verdaderamente consciente del otro.

Cada corazón quiere ser estimado, cada mente comprendida y cada voz escuchada.

En las páginas de las Sagradas Escrituras escuchamos que Dios dice: “Antes que te formara en el vientre, te conocí” (Jeremías 1:5), y “Con amor eterno te he amado” (Jeremías 31:3), y nos damos cuenta de que nuestro Creador nos ama más completa y profundamente que en cualquier experiencia humana.

Ese es el amor divino.

Aunque no todo gesto de amor exige una respuesta, nuestro Creador nos ama y entonces nos invita a responder.

¿Qué respuesta quiere Dios a ese amor divino?

Dios quiere que lo conozcamos y amemos. Aún más, Dios quiere vivir en nuestro corazón, pero esta invitación tiene que venir de nosotros. En último término, Dios quiere dejar una marca en nuestra vida que durará por la eternidad.

Usted está invitado a descubrir por sí mismo los ricos recursos que los adventistas del séptimo día han hallado en el viaje en respuesta a la invitación divina.

¿De qué manera Jesús les mostró a sus discípulos hasta qué punto podía llegar ese amor? Al quitarse la túnica, ceñirse una toalla alrededor de su cintura e ir de discípulo en discípulo para lavarle los pies.

El servicio es la demostración suprema del amor. 

Al dejar de lado nuestras propias agendas, vivimos mediante el servicio nuestro compromiso con el bienestar de los demás, a menudo en perjuicio nuestro.

La vida a menudo golpea duramente a algunos habitantes de nuestro mundo. Acaso una comunidad carece de agua potable, un niño no puede acceder a la educación o una madre que lucha para proveer para sus hijos siente que no le quedan buenas opciones.

Cada día, el Espíritu de Dios motiva a las personas para que actúen de manera altruista y desinteresada para cambiar el mundo que algunos enfrentan desde un lugar de desesperanza, para pasar en cambio a uno de esperanza.

Los adventistas creen que la amonestación de amar a Dios con toda nuestra mente, corazón y alma lleva naturalmente al compromiso de amar al prójimo mediante actos de bondad y servicio.

Usted está invitado a descubrir algunas de las maneras por las cuales tratamos de cambiar el mundo. Más aún, está invitado a unirse a nosotros y descubrir de qué manera quiere Dios que cambiemos el mundo por su medio.

NUESTRAS CREENCIAS

Las creencias adventistas tienen el propósito de impregnar toda la vida. Surgen a partir de escrituras que presentan un retrato convincente de Dios, y nos invitan a explorar, experimentar y conocer a Aquel que desea restaurarnos a la plenitud...

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